Automasaje de pies para encontrar la calma

Empezar el fin de semana con un buen masaje es maravilloso… ¡y si te lo dan ya es lo máximo! Pero como la situación es la que es, y no todo el mundo cuenta con compañía en casa, os propongo que juntas indaguemos un poco más en el autocuidado y mimo de nuestros pies.

Sí, esta semana te propongo que dediques un rato a automasejar tus pies…

Conectar con ellos os ayudará a calmar el sistema nervioso y, de esta manera, podréis descansar mejor y conciliar el sueño. Ya sabéis que soy una enamorada de la aromaterapia, así que si añadís aceite esencial de lavanda sus beneficios serán dobles.

¿Y qué beneficios son esos?

Tal vez muchas de vosotras ya conocéis que los pies está conectada a través de redes nerviosas con todas y cada una de las partes de nuestro cuerpo. La reflexología podal ayuda y contribuye al bienestar de tu cuerpo, especialmente a nivel nervioso en periodos de estrés, inquietud, preocupaciones…

Pero el automasaje de pies que te propongo a continuación no solo aliviará el sistema nervioso. También contribuirá a:

  • Promover la relajación, bienestar, placer y calidez.
  • Crear un vínculo entre pies y cuerpo.
  • Promover la circulación sanguínea y linfática.
  • Mejorar el tono muscular y aumentar la flexibilidad de tendones y ligamentos, reduciendo la presión en las articulaciones.
  • Mejorar la flexibilidad y movilidad del tobillo ya que se relaja la musculatura de los pies.
Si los múltiples beneficios de dedicarle unos minutos a vuestros pies os han convencido… tomad papel y lápiz. Esto es lo que vais a necesitar para regalaros un rato de bienestar esencial y natural en casa.

  • Pies y manos limpios.
  • Una toalla pequeña para poner debajo de los pies.
  • Aceite vegetal (una cucharadita de café para el masaje completo).
  • Aceite esencial de lavanda

 

Y ahora, el paso a paso…

La primera recomendación que os hago es que el masaje de pies dure unos 10 minutos por cada uno de ellos y que os coloquéis en una posición sentada y cómoda para poder flexionar vuestros pies y conectar con ellos.

No se necesita ser una experta en reflexología para este pequeño automasaje relajante, así que dejaros llevar por vuestra intuición masajeando desde los dedos hasta el talón por la planta del pie y del talón hasta los dedos por el dorso.

El masaje debe ser suave ya que se trata de relajarse y prepararse para el descanso. No es un masaje terapéutico. Para eso, siempre mejor acudir a un profesional. Aquí aprovecho para comentaros que ya he abierto la agenda para recuperar las visitas presenciales.

Un último consejo: aprovechad estos momentos para respirar de manera consciente, conectar con el aroma relajante y envolvente de la lavanda… y disfrutad, mucho, de este momento de autocuidado y bienestar.

¡Os lo merecéis!

Con cariño,

Sandra.-

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